!!Estoy hasta las narices de vosotras!!

Traducción: Concha Hurtado

Después de haber leido una entrevista a la lobbista de la prostitución Stephanie Klee, se ha hartado. Huschke Mau, superviviente de la prostitución, responde. “Yo soy una las tan cacareadas prostitutas voluntarias ‘”, escribe. “!Y estoy hasta las narices de vosotras, defensoras de la prostitución”!.

Querida Stephanie Klee,

Te escribo referente a la entrevista que la revista ciudadana Zitty Berlín mantuvo contigo. En un primer momento pensé agradecerte que la hubieras dado, pero como aún no la había leído, no dije nada. En primer lugar: Puedo tutearte? Porque se puede decir que somos compañeras. Pues sí, conozco bien la Prostitución ya que he pasado diez años en ella.

Sabes, encuentro tus declaraciones sobre la prostitución bastante llamativas. Sólo me sorprende un poco que hayas olvidado mencionar algunas cosas que me parecen muy importantes.
En primer lugar se te ha olvidado plantear la pregunta fundamental de si es absolutamente necesaria la prostitución. Es bueno que al menos no utilizas el viejo, casposo pseudoargumento de que sin burdeles se elevaría la tasa de violaciones (lo que implicaría que los hombres no pueden controlar sus impulsos, y si no fueran a prostituir, podrían violar a otras)

Pero ¿para qué necesita la sociedad la prostitución, Stephanie? ¿Para qué necesitamos el hecho de que a los hombres se les permita comprar mujeres (porque la mayoría de las prostitutas son mujeres, y los que son hombres, operan en el ambiente homosexual). ¿Cómo te explicas ese hecho y que expresa para ti? Al parecer, esto no es una característica de una relación de poder para ti. Y ahí está, el primer punto ciego en tu lente.

El único que disfruta la prostitución es el putero!

Escribes que la prostitución seria sexo. Sabes, para tener sexo, se requiere al menos dos personas. Y no una que sirve a los deseos sexuales del cliente únicamente (!) y que por lo tanto necesita “disociarse” de su propia sexualidad, de sí misma, su persona y su personalidad.

Me gustaría preguntarte, en que entorno de prostitución vives que no te has enterado que las “variedades” de la “sexualidad”, es decir, los “deseos” de los puteros son cada vez más violentos y dirigidos cada vez más a la humillación. Lee en los foros de puteros querida Stephanie en los que pone muy claramente que los hombres puteros perciben como una expresión de poder, cuando escupen a las mujeres del burdel en la cara, se permiten “eyacular” en ella el esperma; las cosas que quieren hacer de sexo anal, lo mucho que la mujer “soporta”; cuando ellos eyaculan en la cara y quieren que se trague el semen, y después de eso, los puteros, las estrangulan metiendoles la polla hasta la amígdala.

Por favor lee el lenguaje de los foros de puteros, lee como les pone, como disfrutan sabiendo que eso no le gusta a la mujer, sino que lo hace por dinero, que está obligada a hacerlo, porque necesita la maldita pasta, o porque en la habitación contigua hay un peligroso proxeneta sentado. Como ellos deliberadamente tratan de transgredir los límites, manifestando su lado sádico, si no lanzándose a
fondo a ello, si de forma muy consciente. No se trata de sexo en la prostitución, se trata de poder. Y sólo de poder. No hagas como si las mujeres pudieran vivir ahí su sexualidad, el único que la vive es el putero, cuyos deseos tu satisfaces. O sea, a tu costa.

Y no, Stephanie, el putero no olvida ese sentimiento de poder que se ha comprado, no. No olvida que las mujeres están disponibles, que puede cogerlas, que están ahí para satisfacer sus deseos, que se disocian en el acto de su sexualidad y su alma y no se les permite tener necesidades / límites / deseos. Oh no. Asume esta sensación de que el sexo le equipara con el poder, sale del burdel y lo refleja en el trato con las mujeres no prostituidas. La prostitución es violencia. Una máquina de satisfacción machista.

No hagas como si nunca hubieras experimentado violencia de los puteros, y no cuentes la historia del cliente majo y amable que sólo quiere abrazar y siempre respeta tus límites. Alemania ha legalizado la prostitución, y a que ha conducido? a cada vez más prostitución y sobre todo: a demanda cada vez más extrema. Y con esto no quiero decir sólo que hay cada vez más puteros, sino que los hombres están aprendiendo que está bien comprar a las mujeres. (Sí, ya puedo escuchar el pseudo-argumento, que el putero no compra a una mujer, sino la prestación de un “servicio”, ¡qué tontería! ¿Puedes separarte de tu coño, tu culo, tus senos, tu boca, de lo que haces con ellos? Está afectada siempre toda la persona.)

Vosotras no habláis por mí ni por las prostitutas que conozco!

Fíjate en lo que quieren entonces los puteros: Besar, todo sin, sexo anal (también sin), francés total (es decir, tragar esperma) anal con lengua, fisting (penetración con el puño), chorro en la cara, quieren Gangbang- y fiestas de violación, siempre quieren chicas más jóvenes, quieren chicas sin “tabúes” que estén condicionadas a hacer TODO lo que los puteros quieran. Quieren tarifa plana para follar con tantas niñas/mujeres como sea posible, todo incluido en la entrada del club.

¿Cómo justificas eso? Es patente que con la legalización de la prostitución se revela su verdadera esencia: Violencia. Disponibilidad completa de los cuerpos de las mujeres. La acción desinhibida del poder masculino. Y: tortura sexualizada.

Entonces, querida Stephanie, si quisieras echar un vistazo a los foros de puteros, verías que los puteros son misóginos. Que les encanta atormentar a las mujeres e ir a sus límites de aguante. Y aún más: Los puteros quieren prostitutas forzadas. Pues con ellas pueden estar seguros de que las prácticas que deben sufrir las hubieran rechazado aquellas prostitutas alemanas “decentes” de la vieja escuela. Eso es lo que los puteros quieren.

¿Cómo te las arreglas para pasar por alto el hecho de que ahora en cada ciudad hay varios macroburdeles, en los que “trabajan” casi sólo mujeres que apenas hablan alemán, que son llevadas por la mañana y recogidas por la tarde por sus “protectores” y que ofrecen las prácticas que duelen y que son peligrosas para la salud? Les gusta o qué? Es que son todas masoquistas? Y escribes, que para estas mujeres (de Rumania, Bulgaria) es la prostitución una gran alternativa? Encuentras que la prostitución es una estupenda alternativa a la pobreza?

Hablas de la prostitución, como si fuera algo deseable, que fuera genial para las mujeres y las niñas. ¿Por qué no mencionas las razones que llevan a las mujeres a la prostitución? Y ya saco a colación la prostitución forzada. Por cierto, que es forzado para ti? Tener que decidir por la prostitución debido a la pobreza y la falta de perspectivas? Esto no es un problema, sino una gran oportunidad para tí? Incluso las mujeres que ingresan “voluntariamente” se exponen a la coerción en el sector:

Cuando las rentas de las habitaciones son tan altas que tienen que aceptar un putero aunque no quieran, porque de lo contrario incurren en deudas con en el “propietario”, por ejemplo. Cuando
no se atreven a rechazar a un “cliente”, porque de lo contrario se provoca estrés con los ” guardianes” o con los “dueños de los burdeles”, que no les gusta ver que sus chicas están “estropeando” su reputación.
Lo planteas así sin rodeos, como si las mujeres quisieran disfrutar de la vida en el “oficio”. Querida Stephanie, soy una de las tan cacareadas prostitutas “voluntarias”. A los 18 años empecé, después de 17 años de haber sido golpeada por mi padrastro y haber sido abusada sexualmente, me marché de casa. Pensé que sólo puedo hacer esto, que sólo soy buena para follar. Y si yo solo soy buena para eso, ah, esto es ahora mi seguro de vida que posibilita mi supervivencia.

Al principio pensaba que aún tenía poder. Me decía: Fíjate, incluso pagan por ti; he regulado con la ayuda de la prostitución el acceso a mi cuerpo. Pensé: Sobre ti todos deben pedir permiso ahora. Y además podía filtrar: No, no más todos, sólo aquellos que puedan permitírselo.

No soy la única. No he visto una sola prostituta que no haya sido sexualmente abusada / violada como niña o como adulta, o que haya experimentado otra forma de violencia sexual. Y me atrevo con la tesis arriesgada que nuestra sociedad no persigue consecuentemente el abuso masivo de las chicas jóvenes, porque lo aprovecha. El abuso es como el adiestramiento temprano. Esto es práctico, porque a través del abuso las mujeres / niñas aprenden aquí a disociarse. A no estar ahí (y eso es exactamente lo que paga el putero – que la voluntad de la mujer en ese momento no esté ahí pues el ha pagado para que se vaya).

La relación entre el abuso sexual y la prostitución ha sido largamente documentada, al menos el 60 por ciento (otras estadísticas hablan de hasta un 90 por ciento) de todas las prostituidas femeninas fueron abusadas sexualmente de niñas. Lo único que estas mujeres viven de la vida, Stephanie, es la recreación de sus traumas que esperan así procesar, pero por supuesto no pueden. Y no quieres ninguna ayuda para salir de la prostitución, pero ayuda para entrar en la prostitución, sí?

No actúes como si nunca hubieras experimentado violencia de los puteros!

En la prostitución viven las mujeres que están traumatizadas, y por la prostitución continuarán traumatizadas. O ¿cómo te explicas querida Stephanie que las prostituidas (también yo) sufren en masa de trastorno de estrés post-traumático (estudios hablan de al menos el 60 por ciento con un trastorno de estrés postraumático en toda regla)?

Dices, la prostitución introduce a las prostitutas sentimientos elevados, pues serian felices de hacer felices a los “clientes” y de tener dinero en el bolsillo. Pero ¿qué significa “hacer feliz al cliente”? Significa eso que he sido exitosamente violenta contra mi misma mientras me disocio de mi asco, de mi propia voluntad, para que el “cliente” pueda ser violento hacia mí, mientras me usa para sus deseos. Y eso hace a las prostitutas tan felices, ¿no? ¿Te hace feliz, disociarte y “no estar ahí”?

Dices que sólo cuando la prostituta sale por la puerta del burdel, comenzaría su trauma, y que éste se basaría en su discriminación social. Me gustaría contarte algo al respecto, sobre lo que piensas, que lo que se necesitaría son ayudas para entrar en lugar de ayudas para salir.

Yo soy una de las que se han prostituido desde que la prostitución en Alemania ya no es más algo inmoral. ¿Debo decirte a lo que ha llevado? Yo, como la mayoría de las prostitutas, no me he registrado como tal, porque tenía miedo de no ser capaz de salir. Porque tuve miedo de ser preguntada por qué ya no quiero trabajar como prostituta, cuando es un trabajo como otro cualquiera. Y eso es exactamente lo que pasó cuando traté de salir. Busqué ayuda en la asistencia sanitaria y solo coseché incomprensión. Y no salí.

¿Qué podría contar de la oficina de desempleo cuando hago una solicitud ALG II, para no tener que chupar mas diez pollas al día, y tener donde vivir y algo que poder comer? ¿De qué, preguntaron, había vivido los últimos tres meses? Y cuando se lo hube dicho, me preguntaron entonces por qué no quería seguir haciéndolo, ya que había un estupendo prostíbulo por aquí cerca que todavía están buscando …? O tendría que probar que ya no me prostituyo? Y como prueba una mujer eso?
¿Qué podría relatar de la oficina de desempleo?

Te olvidas también del consumo de drogas y alcohol, que predomina en la “industria” entre las prostituidas, Stephanie. (¿Por qué ocurre todo esto? Si todo es tan estupendo? Pero al parecer es únicamente una gran fiesta, una orgía, como parte del goce de la vida, eh?) Te olvidas de tanto. Te olvidas de la prostitución forzada, de la violencia de los puteros, de la violencia de los proxenetas (ah sí, ellos ya no se llaman más proxenetas, sino “socios”, “seguridad”, “arrendadores”). Te olvidas de la misoginia, del odio a una misma. Te olvidas de que el arrendador, los dueños de burdeles, los periódicos (sí, esos anuncios donde se anuncian a las prostituidas son extremadamente caros), el Estado (los impuestos) se benefician. Te olvidas de todos los que se aprovechan de lo que genera una prostituida.

¿Quién obtiene la menor parte de ello? La prostituida. Ella obtiene la parte más escasa del dinero, todos ganan de ella, todos ellos obtienen algo de ella (sexo, dinero, lujuria de poder satisfecha), pero ¿qué obtiene ella? Un trastorno de estrés postraumático, una adicción a sustancias y mucha soledad y odio a sí misma. Todo esto viene de la discriminación social, verdad?

Curioso, a mi personalmente me vienen en flashbacks que tengo debido a mi TEPT (Trastorno de Estrés PosTraumático) causados por la prostitución, sólo las imágenes revividas de puteros que abusaban de mí!. Stephanie, pregunta a l@s terapeutas de trauma de donde viene el trastorno de estrés postraumático que tienen las prostituidas, que (ójala) algún día acaben con el!

Estoy hasta las narices de vosotras defensoras de la prostitución, de la prostitución ajena, que queréis contarme a mi que la prostitución es una profesión como otra cualquiera. Estoy harta de vosotras que queréis contar aquí toda la historia de la oh-tan-estupenda prostitución voluntaria. Vosotras que no tenéis ni idea de la prostitución, y en vuestro modo de reconoceros de izquierdas alguna cosa debieras pensar sobre que ” la prostitución ha sido ante todo una expresión de poder sobre las mujeres”, pero solo parloteais que es una inversión de las relaciones de poder, que ahora la prostituta tiene poder sobre el putero. Nunca he sentido poder tumbada bajo un maldito putero, y no conozco ninguna que alguna vez se haya sentido de esta manera!

Me dais ganas de vomitar, las que estáis en la prostitución y os llamáis “trabajadoras sexuales”. Porque os creéis con derecho a hablar por todas nosotras las que estamos involucradas en la prostitución, y porque vosotras a los que no saben nada de la prostitución, (mujeres – porque los hombres lo saben en su mayoría, como puteros, solo que ellos no os contarán porque van realmente al burdel, lo que quieren allí y lo que hacen!) les hacéis creer que todo está bien.

No está bien.

No puedo soportar mas, que hagáis como si hablarais en nombre de TODAS las prostitutas. Vosotras sois una minoría en la prostitución. Describís una realidad que no existe. Negáis a las víctimas de violencia el ser víctima e incluso les sugerís que se alegren por ello, ya que todo es tan estupendo. Silenciáis a la MAYORIA de las prostituidas.

La mayoría, que sigue bebiendo, tomando drogas o reviviendo su abuso una y otra vez con la falsa esperanza de de mitigar el dolor. La mayoría, que transforma el odio a aquellos que le han infligido la violencia, en algún momento lo admiten, en odio a sí misma y en encaminarse “voluntariamente” a
esta espiral de violencia. Vosotras acosáis con desprecio a las mujeres que quieren hablar sobre la violencia en la prostitución: “Oh, siento que TU hayas tenido una mala experiencia”, como si la violencia no subyaciera en la estructura de la prostitución, sino en la falta de profesionalidad de la mujer, en su personalidad defectuosa que no puede soportar una oh-tan-estupenda experiencia.

No liberáis a nadie con vuestra charlatanería neoliberal!

¿Queréis hablar por todas? Vosotras NO habláis por mí ni por ninguna prostituida que conozca. Vosotras os aprovecháis de la situación que la mayoría de las prostituidas están demasiado ocupadas con su supervivencia, demasiado traumatizadas para hablar. Os niego el derecho de hablar por todas las prostituidas porque vosotras, a las que que podrían relatar esta violencia, las hacéis callar, os aprovecháis de su silencio, simplemente no las mencionáis y con ello las hacéis víctimas de nuevo.

Cuando decís, “todos deben poder hacer lo que quieran”, en realidad pensáis sólo en que LOS PUTEROS Y LOS PROXENETAS QUE ESTÁN DETRÁS DE VOSOTRAS puedan hacer lo que quieran. Y no las prostituidas.

No liberáis a nadie con vuestra charlatanería neoliberal. Cuando decís que la prostitución debe ser liberada únicamente de todos los controles, reglamentos, etc., y todo seria chupi, estáis mintiendo y siguiendo una teoría extraña: si las víctimas de la esclavitud se sienten infelices porque son esclavas, entonces ayuda legalizar la esclavitud , ya que con ello los esclavas ya no son “socialmente discriminadas” y pueden dejarse esclavizar en mejores condiciones?

Sin saludo,

Huschke Mau